Un buen prompt no se limita a «crea un cuestionario». Define estudiante, objetivo, fuente, evidencia, formato, dificultad, comentarios y límites. Sustituye los corchetes, adjunta material fiable y revisa cada resultado.
Empieza por la evidencia necesaria
Indica edad, idioma, conocimientos previos, objetivo, número de preguntas y tiempo. Explica qué debe demostrar una respuesta y pide señalar información ausente en vez de inventarla.

Prompts para recuperación y comprensión
Úsalos después de enseñar o leer y adjunta una fuente fiable.
- Crea [número] preguntas breves de [fuente] para [edad], solo sobre [objetivo].
- Escribe preguntas literales e inferenciales y cita el pasaje que respalda cada respuesta.
- Convierte términos en correspondencias con distractores de confusiones comunes.
- Crea una salida: dos comprobaciones, una aplicación y una pregunta de confianza.
- Aclara el nivel de lectura sin rebajar la exigencia disciplinar.
Prompts para aplicación y explicación
La aplicación requiere contexto significativo y razonamiento visible.
- Crea tres pares: ejemplo correcto y otro con un error que diagnosticar.
- Escribe cuatro situaciones para elegir un principio y justificarlo.
- Genera una clasificación con categorías, casos límite y explicación docente.
- Crea una secuencia de seis pasos y explica sus relaciones.
- Diseña respuesta abierta y rúbrica para razonamiento preciso, parcial y sin apoyo.
Prompts para diferenciar
Cambia acceso y apoyo, manteniendo el objetivo.
- Crea versiones visual, estándar y de ampliación con la misma meta.
- Añade pistas que revelen estrategia antes que respuesta.
- Usa contextos familiares y culturalmente neutros.
- Ofrece alternativa accesible para arrastrar, color, sonido o velocidad.
- Traduce a [idioma], adapta ejemplos y enumera decisiones para revisión local.
Añade una autocomprobación
Pide verificar afirmaciones con la fuente, detectar ambigüedad, equilibrar distractores, etiquetar demanda cognitiva y declarar supuestos. Mejora el borrador; no reemplaza el control humano.
El docente sigue siendo quien publica
Resuelve cada elemento, revisa comentarios y pistas, previsualiza como estudiante y prueba accesibilidad. Elimina invenciones y pistas accidentales; pilota con un grupo pequeño y revisa antes de asignar ampliamente.
Guarda los prompts útiles junto al objetivo y la fuente para los que se diseñaron. Al reutilizarlos, actualiza el contexto del alumnado en vez de copiarlos sin pensar. Compara la actividad final con las respuestas: un prompt tiene valor si ayuda a obtener evidencia más clara y mejores decisiones docentes, no solo texto pulido. Revisa también ejemplos y nivel de lectura en cada idioma, porque la traducción literal puede alterar la dificultad.



